¿Estamos sintonizando el canal correcto o solo estamos haciendo ruido?
Me puse a pensar... llega una cierta edad en que una, vio mija , ya no está para que le vendan espejitos de colores, ni en el amor ni en la salud. Porque, seamos realistas, llega el moemnto en que o cuerpo ya no es un "templo" intocable; es un ecosistema de alta gama que requiere mantenimiento nivel experto.
El Terreno y sus invitados no deseados...
A veces nos obsesionamos con el "bicho" (el patógeno, el virus, o ese ex que no deja de llamar jajaj), pero nos olvidamos de lo más importante: El Terreno. Como decía Tesla, todo es energía, frecuencia y vibración. Si tu terreno está fértil, equilibrado y vibrando alto, el patógeno simplemente... no encuentra dónde estacionar. No tiene código de invitación.
Mis "Oligoelementos" de vida:
Zinc para la estructura: No solo para el ADN, sino para la columna vertebral de nuestras decisiones. Que nada te doblegue.
Cobre para la chispa: Ese catalizador que nos hace reaccionar antes de que la inflamación (emocional o física) se instale.
Flores de Bach para el dial: Porque a veces el miedo es solo una interferencia en la radio. Hay que volver a sintonizar el amor propio.
La reflexión de hoy:
Si tu vibración fuera una playlist de Spotify... ¿sería un clásico sofisticado que te empodera o un ruido que te drena la batería?
No dejes que los patógenos energéticos (o las culpas de ayer) arruinen tu frecuencia. Limpia el terreno, elegi tus flores y recuerda siempre: Tú eres la antena, Y y yo estoy aquí para acompañarte a calibrar la señal.
Besos y altas vibraciones,
Belu 🌸💋
Medicina Viva- Desde el caldero de la historia



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