De calendarios, memorias y el alma del tiempo: cerrar ciclos y abrir conciencia
A veces las palabras de los manuales pesan como piedras. “Antigüedad clásica. Edad Moderna” etiquetas elegantes, ordenadas, pero que dejan afuera millones de voces. Cuando repetimos esa historia, sin darnos cuenta, reproducimos una herida: la idea de que lo occidental es el centro, la medida, la vara que decide qué vale y qué queda en los márgenes. Pero si bajamos el libro al cuerpo, algo más profundo se abre. Recordamos que antes de las academias hubo cuevas encendidas, fuego compartido, rituales que sostenían el misterio. Antes del derecho romano ya existían leyes no escritas: las del río, las del bosque, las del clan. Antes de los filósofos, ya hablaban los chamanes, las sanadoras, los ancianos que sabían leer la piel del cielo. La historia, tantas veces usada como herramienta de poder y dominación, nos enseña a mirar h...
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